SOBRE MI

Hola, soy Natàlia Sanahuges

Soy ilustradora y creadora de obras de arte únicas que combinan sensibilidad artística con un estilo personal y distintivo.

Mi historia

Ahora, es mi lugar de trabajo, mi taller de pintura, aquí es donde empezó todo…

Aquí es donde mis padres tenían una pequeña bodega, llena de botas de madera y con un inolvidable olor que todavía hoy perdura. Un pequeño pueblo del Priorat, donde vendían vino de la región y llenaban las garrafas que traían los diferentes clientes, mejor dicho, la Rosita, la Carme, la Pilar entre muchas otras mujeres del pueblo.

Yo era pequeña, y mi mirada en la presencia de aquellas maravillosas mujeres me impresionaba; ellas eran grandes, con una voz fuerte y decidida, con su risa fuerte, desprendiendo alegría. Se notaba por las cosas que explicaban que disfrutaban de aquel momento; se reunían y tomaban un vaso de vino, algunas sacaban las sillas a la calle para tomar el fresco en los calurosos veranos del Priorat. Y es que, en aquellos tiempos, las copas todavía no estaban de moda; vestían con unas simples batas de tirantes o manga corta, con unos estampados horrorosos donde se entreveían los tirantes de sus grandes sostenes. Y, sobre todo, me quedaba mirando aquellos pechos inabarcables que lucían con gran naturalidad.

 

Algunas venían con los rulos en la cabeza, otras con las zapatillas de casa, como si nada importase, ellas sí que me mostraban la realidad de los cuerpos femeninos y desacomplejados, preparados para la vida, la realidad ante mí, porque definitivamente, ellas eran… las mujeres del vino.

Las dibujo tal y como las veía y todavía veo, porque detrás de aquellos grandes cuerpos se desprendía una elegancia, un humor, una verdad, una delicadeza, un saber hacer, un saber estar, que no sé por qué, pero me producía y produce una gran emoción y pertenencia de quien soy. Dibujo a mis mujeres tal y como las capto en el momento preciso, en aquel pequeño gesto, en la mirada, en el disfrutar de los pequeños momentos que solo uno mismo puede captar, resaltando la importancia de no olvidar disfrutar de todas las pequeñas cosas de la vida.

 

Natàlia Sanahuges